lunes, 23 de mayo de 2011

Perdonamé

Sabes que odio esta situación, que estemos todo el día sin mirarnos y que siempre aparezca ese silencio tan incomodo en el que los dos nos quedamos callados sin decir nada. Se que cometo errores y lo siento, lo arreglaré lo antes que pueda, pero quiero que sepas, que si me cuesta reaccionar, es por que pienso demasiado las cosas, porque quiero hacer las cosas bien, no quiero fastidiarlo, porque aunque me da miedo asumirlo, se que me importas. Delante de ti me guardo las lágrimas, tengo el nudo en la garganta, pero cuando estoy a solas rompo a llorar y solo pienso en que volvamos a estar bien, que volvamos a reír juntos y olvidar todo lo demás. 

lunes, 16 de mayo de 2011

...tiempo entre las manos...

A golpe de etiquetas dividimos el mundo en bueno o malo, es decir, en seguro e inseguro. A veces, por patologías mentales, el miedo también altera la percepción del tiempo, sobre las personas cercanas a nosotros y que más nos quieren y nuestro miedo convierte en brujas a princesas o príncipes en monstruos. En ese caso sólo esa cápsula especial, revierte la perspectiva hacia el polo desde el que se manifiestan los verdaderos sentimientos "por ti"



martes, 10 de mayo de 2011

:.:.:.:.:.:.:

Friedrich Christoph Oettinger


<< Que Dios me conceda serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las que puedo cambiar, y sabiduria para distinguir unas de otras >>




Necesito de alguien

Necesito de alguien, que me mire a los ojos cuándo hablo.

Que escuche mis tristezas y desiertos con paciencia y aún cuándo no comprenda, respete mis sentimientos.

Necesito de alguien, que venga a luchar a mi lado sin ser llamado.

Alguien lo suficientemente amigo, cómo para decirme las verdades que no quiero oír, aún sabiendo que puedo irritarme.

Por eso, en este mundo de indiferentes, necesito de alguien que crea en esa cosa misteriosa, desacreditada y casi imposible: ¡ LA AMISTAD !

Que se obstine en ser leal, simple y justo.

Que no se vaya, si algún día pierdo mi oro y no pueda ser más la sensación de la fiesta.

Necesito de un amigo, que reciba con gratitud mi auxilio, mi mano extendida, aún cuándo eso sea muy poco para sus necesidades.

No pude elegir, a quienes me trajeron al mundo, pero puedo elegir a mi amigo.

En ésta búsqueda, empeño mi propia alma, pues con una amistad verdadera.

La vida se torna más simple, más rica y más bella.